Esquema General de la Solución Integral Basada en HAT

Una gran parte de la acción humana responde a decisiones conscientes, racionales y deliberadas.

Una gran parte de la acción humana responde a decisiones conscientes, racionales y deliberadas. Conscientes porque nos damos cuenta o se nos informa de las cosas que hacemos y de las que vamos a realizar; racionales porque esperamos algún beneficio (o disminuir alguna pérdida) tangible o intangible de ellas (en el presente o en el futuro) y deliberadas porque somos libres de elegir actuar o no actuar.

Cuando uno actúa de manera consciente, racional y deliberadamente, entramos a la esfera del comportamiento económico. Pues este es uno de los axiomas sobre los que descansa la economía.

Si bien todos realizamos acciones conscientes, racionales y deliberadas, algunos de nosotros tenemos alguna inclinación o destreza mayor o menor por algún tipo de comportamiento económico, dependiendo de si somos más o menos creativos, más o menos reflexionamos y sistemáticos; más o menos organizados con nuestros recursos o con los de los demás o si nos enfocamos más o menos en ejecutar.

Lo anterior implica que hay perfiles de comportamiento económico, si bien todos demostramos en mayor o menor medida creatividad u originalidad, rigurosidad en nuestra reflexión; utilicemos más o menos eficientemente nuestros recursos y ejecutemos con mayor o menor presteza y eficacia. Por lo tanto, se pueden distinguir perfiles de comportamiento económicos (conscientes, racionales y deliberados) así como nuestro perfil de comportamiento económico.

Conocer este tipo de información es fundamental para distinguir mejor nuestras contribuciones personales (y optimizarlas), en cualquier ámbito en el que nos desempeñemos individualmente o en equipos; para optimizar el desempeño de equipos y organizaciones. Así también para identificar nuestro nivel de resistencia / predilección por ciertos tipos de comportamiento (el aprendizaje y la enseñanza son algunos de ellos), de funciones y de tareas. Lo que puede facilitar procesos de cambio personales, de equipos y de organizaciones e impactar en su índice de potencial de gestión (ver más abajo)